El comunicado apoya las demandas de los estudiantes secundarios por un cambio en el sistema educativo chileno, heredado de la dictadura. Critica la educación actual por mantener barreras sociales y evitar la formación integral de los ciudadanos. También repudia la violencia policial contra los estudiantes y hace un llamado a un paro multisectorial para exigir que el gobierno escuche las demandas estudiantiles.