Las Guerras Yugoslavas fueron una serie de conflictos étnicos y religiosos entre las diferentes repúblicas que conformaban la antigua Yugoslavia entre 1991 y 2001. Esto llevó al colapso del país y a la partición en nuevos estados, dejando cientos de miles de muertos y millones de desplazados. Uno de los principales actores fue Slobodan Milosevic, líder serbio que buscó mantener la unidad del país bajo dominio serbio.