Libia ha estado inmersa en un conflicto interno desde el 17 de febrero debido a protestas contra el régimen de Muamar Gadafi, que han sido brutalmente reprimidas. La comunidad internacional, liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, ha intervenido, resultando en más de 10,000 muertes y aproximadamente 50,000 heridos. La situación humanitaria es crítica, con civiles luchando por sobrevivir entre los escombros y buscando a sus seres queridos.