El documento aborda la guerra revolucionaria desde una perspectiva marxista-leninista, definiéndola como un medio para transformar violentamente el sistema social, político y económico existente a través del terrorismo y la subversión. Se describen diversas técnicas destructivas y constructivas utilizadas para alcanzar los objetivos de control total sobre la población y dominación comunista. Además, se examina la historia del terrorismo en Perú y la evolución de la subversión como un medio para conquistar el poder y desplazar al gobierno legítimo.