El documento describe una misión humanitaria en el poblado de Kafakumba en el Congo, donde la mayoría de la población vive en condiciones precarias sin acceso a servicios básicos como agua potable, electricidad o carreteras. La misión atiende a los residentes de esta área de 24,000 km2 y ha construido escuelas para los niños, a pesar de las dificultades del terreno y el clima, logrando mejoras gracias al trabajo de los misioneros y voluntarios.