La Constitución de 1920 de Perú establece los principios fundamentales del Estado peruano y las garantías de los ciudadanos. Declara que la soberanía reside en la nación y garantiza la libertad de expresión, prensa, reunión y otros derechos individuales. También reconoce la propiedad privada y las libertades de trabajo, comercio e industria, y establece obligaciones del Estado como la educación primaria gratuita y la protección de la salud pública.