Este documento establece los principios fundamentales para una nueva constitución de Chile. En el Capítulo I, se describen los aspectos constitutivos y legitimadores del estado, incluyendo que Chile es un país democrático y laico cuyos habitantes son iguales ante la ley. El Capítulo II cubre la nacionalidad y ciudadanía chilenas. El Capítulo III garantiza una amplia gama de derechos fundamentales como la vida, la libertad de expresión y el derecho a un medio ambiente sin contaminación.