El documento analiza las consecuencias del progreso técnico-científico, destacando que la ciencia se ha convertido en la principal fuerza productiva de la sociedad actual. A través de dos interpretaciones, la liberal y la conservadora, se discuten las implicaciones de la técnica en la vida humana, desde la automatización que libera al hombre del trabajo físico hasta la dependencia creciente de la técnica respecto a la ciencia. Además, se menciona cómo la técnica ha transformado la relación entre el ser humano y las máquinas, generando tanto beneficios como desafíos en términos de libertad y control social.