La consejería psicológica es importante porque facilita el aprendizaje integral de la persona mediante la escucha, el diálogo y la expresión de necesidades. Ayuda a mejorar la conducta de los pacientes y a tomar mejores decisiones sobre su salud y proyectos de vida. La orientación psicológica tiene como objetivo mantener la salud mental y lograr un equilibrio psicosocial. Tanto la consejería como la orientación son fundamentales para el desarrollo de la personalidad y la participación efectiva de las personas en la sociedad.