Aprender inglés de manera efectiva requiere definir objetivos claros a corto y largo plazo. Estos objetivos deben centrarse en las áreas más importantes o difíciles para cada persona, como mejorar la expresión oral para mantener conversaciones o aprender términos técnicos relacionados al trabajo. Además, es útil llevar un registro de los objetivos y progresos para aumentar la confianza y motivación durante el proceso de aprendizaje.