La Constitución Política del Estado de 2009, aprobada mediante referéndum, establece bases fundamentales de un estado social, democrático y constitucional, reconociendo derechos individuales y colectivos, incluidos derechos de los pueblos indígenas. Se compone de 411 artículos y articula la jerarquía normativa, el control de convencionalidad y los procedimientos para reformas constitucionales. Además, garantiza una serie de derechos fundamentales, civiles, políticos, y derechos específicos para naciones y pueblos indígena originario campesinos.