Este documento discute la importancia de la predicación contextualizada sin caer en el sincretismo. Argumenta que la predicación debe ser sensible al contexto cultural sin imponer una sola cultura. Señala que en la Biblia, los apóstoles se adaptaron a diferentes culturas para predicar el evangelio de una manera relevante. Sin embargo, advierte que la contextualización no debe llevar al sincretismo, mezclando elementos no bíblicos. El objetivo es transformar la cosmovisión de las personas en armonía con las Escrituras.