El capitalismo enfrenta una crisis significativa caracterizada por desigualdades, inestabilidad financiera y fallas sistémicas debido a la acumulación de deuda, burbujas financieras y concentración de riqueza. Las respuestas gubernamentales incluyen estímulos fiscales, regulación financiera y programas de protección social, mientras se destaca la responsabilidad del sector privado. Se propone un replanteamiento del modelo económico hacia una economía social de mercado y crecimiento inclusivo para mejorar el bienestar de la población.