El documento argumenta que la crisis actual no es solo económica, sino también política y social, y que marca el fracaso del sistema capitalista. Señala que la llamada "Nueva Economía" desde 1989 favoreció la globalización y el dominio de las multinacionales, pero no trajo la prosperidad prometida. Ahora, enfrentamos múltiples crisis - económica, de valores, social y ambiental - que requieren un cambio a un modelo económico nuevo construido desde abajo que busque el equilibrio entre lo económico, social y ambient