Córdoba fue una importante ciudad del imperio romano y capital del califato omeya. Sus principales monumentos son la mezquita-catedral, la judería y el alcázar. La gastronomía se basa en productos locales como el aceite de oliva y especias árabes. Las fiestas más importantes son los patios de mayo y la cata de vinos de Montilla-Moriles. El turismo ha aumentado en los últimos años, con más de 360.000 visitantes en 2013.