El documento analiza las posibles causas de los incendios en el Delta del Paraná en abril de 2022 y descarta varias opciones, incluyendo a agricultores, ganaderos y turistas. Sugiere que el gobierno pudo haber iniciado los incendios para culpar a los productores agropecuarios en un momento de tensión, siguiendo precedentes históricos de líderes que iniciaron desastres para culpar a otros grupos.