Los campesinos de varias regiones de Colombia bloquearon carreteras para protestar por la falta de apoyo al sector agrícola, los altos costos de los insumos e importaciones más baratas. La policía reprimió las protestas de forma brutal, dejando más de nueve muertos y ochocientos heridos. Finalmente, después de doce días de bloqueos, los líderes campesinos acordaron desbloquear las vías a cambio de diálogo con el gobierno.