El documento enumera varias formas en las que una persona puede ser culpable de guerra, incluyendo ejercer orgullosamente la inteligencia sobre otros, desvirtuar otras opiniones, ser indiferente a los derechos de los demás, codiciar lo que otros han adquirido honestamente, y creer que los demás deben pensar y vivir como uno mismo. Finalmente, la oración pide a Dios que guíe a la Iglesia y las naciones hacia la paz y reconciliación entre los pueblos.