El documento describe los horrores de la guerra y el sufrimiento que causa, señalando que cientos de personas mueren diariamente debido a conflictos armados. Además, destaca que a lo largo del siglo XX más de 100 millones de personas han muerto en guerras y que la "demencia homicida" ha segado la vida de 170 millones de personas. Finalmente, argumenta que Dios no aprueba la guerra y que los verdaderos seguidores de Dios buscan activamente la paz.