El documento ofrece siete formas de hacer frente a los problemas cuando somos víctimas de la maldad de otros: 1) No alejarnos de Dios, 2) No tomar represalias, 3) Informar a las autoridades, 4) Poner las pérdidas en perspectiva, 5) Hacer siempre lo correcto, 6) Deshacernos de emociones negativas como el rencor, y 7) Ver el futuro con esperanza y confiar en Dios.