Este poema habla sobre la muerte y cómo el autor quiere que sus seres queridos lo recuerden después de fallecer. Pide que no lloren ni digan palabras cuando él se vaya, sino que vivan con recuerdos y consuelen su alma. También pide que respeten su sueño eterno y que lo busquen en los niños, cafés, radios y otros lugares que frecuentaba. El autor quiere ser recordado a través de los objetos y lugares que amaba.