Un joven salió a surfear con sus amigos pero una ola grande lo golpeó, dejándolo inconsciente. Despertó en una isla misteriosa con heridas. Más tarde, los habitantes de la isla lo curaron y le explicaron que la diosa del mar, Rarum, lo había traído a la isla perdida. Aunque quería irse, su tío le dijo que solo Rarum podía llevarlo de regreso. En la ceremonia para invocar a Rarum, ésta apareció y accedió a llevarlo de vuelta a casa si