Un marinero se enamora de una mujer nativa que encuentra lavando ropa en una isla del Pacífico. A pesar de las advertencias de su amigo de que hay mujeres más atractivas, decide casarse con ella. Pagó nueve vacas por su dote aunque el padre dijo que solo valía tres. Años después, cuando su amigo regresa a la isla, descubre que la mujer se ha transformado en una de las más hermosas de la aldea. El marinero explica que la trató como si valiera nueve vacas, haciéndola sentir valorada, por