Dos monstruos de agua, uno sueco y uno español, se hicieron amigos a pesar de no poder comunicarse al principio. Luego, un dragón inició un incendio en el bosque donde vivían, pero los monstruos pudieron apagar el fuego usando su agua. Más tarde, otro dragón enfadado también inició un incendio, pero los monstruos se disfrazaron de fuego y lo apagaron. Finalmente, lograron que el dragón enfadado se uniera a ellos para jugar.