El documento narra la historia de una serpiente llamada Cruzada que convoca un congreso de víboras ante la llegada de los hombres a su hábitat. Deciden pedir ayuda a las culebras. Ñacaniná es enviada a espiar y advierte que los hombres quieren cazarlas para extraerles el veneno. A pesar de las advertencias, Cruzada decide ir sola a la casa y termina siendo capturada y encerrada en el serpentario.