El profeta Elías recibe alimento de Dios durante una sequía. Un cuervo trae pan y carne a Elías cada mañana y tarde junto al arroyo Querit. Cuando el arroyo se seca, Dios le dice a Elías que vaya a Sidón, donde una viuda le dará de comer. Aunque la viuda sólo tiene un poco de harina y aceite, éstos no se acaban milagrosamente mientras dura la hambruna.