El cuento narra cómo la locura propuso jugar al escondite a varios sentimientos y cualidades humanas. Cada uno eligió un lugar diferente para esconderse, como la pereza detrás de una piedra o la fe en el cielo. Al final, cuando la locura encontró a todos menos al amor, removió un rosal donde este se había escondido y lo hirió en los ojos con las espinas, dejándolo ciego desde entonces.