En este cuento, varios sentimientos y cualidades humanas como el Amor, la Locura y la Pereza se reunieron y La Locura propuso jugar a las escondidas. La Locura contó hasta un millón mientras los demás se escondían. Al final, cuando La Locura encontró a todos menos al Amor, lastimó sus ojos al buscarlo entre las espinas de un rosal, dejándolo ciego. Desde entonces, el Amor es ciego y la Locura siempre lo acompaña.