Los grandes barcos transportan más del 90% del volumen de carga mundial y emiten más contaminantes como dióxido de azufre que todos los automóviles y camiones juntos. Algunos gobiernos como California están estableciendo regulaciones para limitar las emisiones de los barcos cerca de sus costas. Los estudios muestran que las emisiones de barcos y refinerías causan episodios severos de contaminación por partículas ultrafinas, las cuales se asocian con problemas cardíacos y pueden afectar el clima.