Una base de datos es un conjunto de datos organizados, mientras que un data warehouse es una plataforma que integra y gestiona información para facilitar la toma de decisiones empresariales. Las bases de datos pueden ser estáticas o dinámicas y se estructuran en tablas, registros y campos, mientras que un data warehouse permite el análisis de datos históricos y actuales para detectar tendencias y optimizar operaciones. El proceso de data warehousing implica extraer, transformar y cargar datos operacionales para convertirlos en información estratégica útil para las organizaciones.