La Declaración Universal de los Derechos Humanos fue aprobada por las Naciones Unidas en 1948 como un conjunto de normas y principios para garantizar los derechos fundamentales de las personas. Se desarrolló como respuesta a las violaciones de derechos humanos durante la Segunda Guerra Mundial. El documento establece 30 artículos que describen los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales básicos de todas las personas.