La Declaración Universal de Derechos Humanos establece que todos los seres humanos nacen libres e iguales y tienen derecho a la vida, la libertad y la seguridad. Proclama que las personas no deben ser sometidas a esclavitud, tortura o tratos crueles, e incluye derechos como la libertad de opinión, religión, reunión y acceso a la educación y al trabajo. El documento busca promover los derechos humanos universales para todos.