La contaminación ambiental como la lluvia ácida afecta negativamente a los ríos, lagos, mares y la vida acuática y vegetal. También contribuye al calentamiento global y cambio climático. La lluvia ácida se forma cuando los gases emitidos por fábricas y vehículos se combinan con el vapor de agua. El deshielo de los glaciares debido al calentamiento global podría cambiar la topografía mundial.