El Decreto 30 establece un reglamento para mitigar los impactos en el sistema de movilidad local provocados por proyectos de crecimiento urbano en Chile, promoviendo la elaboración de informes de mitigación y medidas específicas de gestión y infraestructura de transporte. Este reglamento se basa en la Ley N° 20.958, que busca garantizar que los proyectos urbanos mantengan estándares de servicio adecuados en el transporte y la movilidad. La normativa incluye procedimientos para la evaluación de impactos y la participación ciudadana, fortaleciendo la colaboración entre los ministerios de Transportes y Vivienda.