Este documento propone un decreto de la felicidad en el que se enumeran una serie de afirmaciones positivas sobre uno mismo, como pensar en lo mejor de uno mismo y de los demás, olvidar los errores del pasado y seguir adelante, mantener una actitud positiva y no criticar a los demás. El objetivo es alcanzar la paz mental, la nobleza, la fuerza y la felicidad mediante el rechazo de lo negativo.