Este decreto establece el aislamiento social, preventivo y obligatorio para todas las personas en Argentina desde el 20 hasta el 31 de marzo, con posibilidad de prórroga, con el fin de prevenir la circulación y contagio del COVID-19. Solo se permiten desplazamientos para aprovisionarse de alimentos y medicinas. Se exceptúan determinadas actividades esenciales y se disponen controles y sanciones ante incumplimientos.