El documento habla sobre los delitos virtuales. Define el delito informático como aquel donde se roba información y datos personales de forma ilegal de un medio digital, con una pena mínima de 4 años de cárcel. Distingue entre delitos informáticos, que violan la información privada, y delitos clásicos realizados a través de medios electrónicos. Menciona varios tipos de delitos virtuales como suplantación de identidad, phishing, sexting, software espías, estafas en subastas online y piratería en internet.