La Constitución Mexicana de 1917 es el documento jurídico más importante de México, estableciendo la organización del estado y los derechos de los ciudadanos, con principios como la supremacía constitucional y la garantía de derechos humanos. Ha sido modificada más de 700 veces, adaptándose a las necesidades del país y regulando aspectos como democracias, derechos sociales, y la suspensión temporal de garantías en situaciones de emergencia. Su vigencia y relevancia continúan observándose en la estructura política y social actual de México.