El documento describe una reflexión sobre el significado de "descalzarse para entrar en el otro/a". El autor recuerda el versículo del Éxodo donde Dios le dice a Moisés que se quite las sandalias porque está en un lugar sagrado. Esto le lleva a la conclusión de que el corazón de cada persona es un lugar sagrado donde Dios habita. Describe su experiencia caminando descalzo y dándose cuenta de la necesidad de entrar en los demás con más cuidado, lentitud y atención a sus necesidades individuales.