El documento invita al lector a descansar en Dios cuando se sienta cansado de los problemas de la vida. Aunque a veces parezca que Dios no está presente durante las tormentas, en realidad Él siempre ve y cuida de sus hijos. Cuando ya no podamos más, Jesús tomará el remo y nos socorrerá. Al aceptar a Jesús como Señor, recibiremos paz y dirección en nuestras vidas.