La música se define tradicionalmente como el arte de organizar sonidos y silencios utilizando principios como la melodía, armonía y ritmo. Tiene cuatro parámetros fundamentales: altura, duración, intensidad y timbre. Se compone de elementos como la melodía (sucesión de sonidos), armonía (concordancia de sonidos simultáneos), y ritmo (pauta de sonidos fuertes y débiles). La música es un producto cultural que busca suscitar experiencias estéticas en el oyente.