Thomas Meyer fundó Desigual en 1984 con la visión de crear ropa asequible que provocara emociones positivas. Bajo la dirección de Manel Adell, Desigual se ha convertido en una marca global conocida por su filosofía de positivismo, innovación y diseños únicos creados por un equipo de 40 diseñadores. Desigual ha logrado un crecimiento sostenible manteniendo sus valores de alegría, espontaneidad y estilo.