El documento habla sobre los efectos del deterioro de la capa de ozono y los clorofluorcarbonos (CFC) en la salud humana, los ecosistemas y el clima. Algunas de las consecuencias incluyen un mayor riesgo de cáncer y daños oculares para los humanos, así como efectos negativos en el crecimiento de las plantas, el desarrollo de organismos marinos y un aumento de las temperaturas globales. También menciona formas de reducir el uso de CFC y la exposición a rayos UV.