El documento analiza si el Día de Muertos en México es principalmente una tradición o una cuestión religiosa, y si la iglesia católica se beneficia económicamente de esta celebración. Se discute que originalmente era una tradición prehispánica pero ahora también es una fiesta religiosa, y que aunque la iglesia solo requiere tres misas, obliga a los párrocos a realizar más durante esos días para promover la religión.