El documento discute si el Día de Muertos en México es una tradición o una maldición. Mientras que originalmente era una celebración presidida por deidades prehispánicas para honrar a los muertos, ahora existe preocupación sobre la inseguridad, dulces envenenados, y el mensaje que se envía a los niños sobre maldecir a otros. El autor concluye preguntando si realmente vale la pena continuar enseñando esta celebración a las generaciones futuras.