El documento habla sobre una vasija de barro que se rompió porque no pasó por el proceso de cocción en el horno. Esto representa cómo las personas necesitan pasar por las tribulaciones para fortalecer su fe y quitar impurezas, ya que solo el fuego puede refinarlas como la plata. Al igual que la vasija de barro, las personas deben pasar por altas temperaturas en el horno de la aflicción para limpiarse de todo lo que no les permite madurar.