DIA TERCERO
EL ESPÍRITU NOS AMASA
Una de las cosas que Dios ha moldeado en mi vida, a través del Espíritu Santo ha sido mi carácter fuerte,
delicado y rebelde, antes de conocerlo era grosera, no tenía escrúpulos para decirle a la gente las verdades en
la cara, no me dejaba orientar por nadie, y poco a poco con el amor más sutil el Espíritu Santo moldeó mi
carácter, dándome mansedumbre y siendo una persona más dócil, comprensiva y llevadera, ya no me cuesta
la sana convivencia.
Ahora el Espíritu Santo me hace comprender que todo pasa, y que hay que amar a quienes nos ofenden o nos
persiguen, y dar amor a nuestros enemigos, sin necesidad de confrontar con agresiones sino Orar por esas
personas y amarlas hasta el extremo.
Hermanos, desde el día que aceptamos a Jesús como nuestro Salvador y comenzamos una Vida Nueva, el
Espíritu que habita en nosotros nos capacita día a día para recorrer este camino de santidad.
“Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; más el que es engendrado de Dios, se guarda a sí
mismo, y el maligno no le toca”. (1Jn. 5,18).
Se trata de permitir a Dios que nos moldee, como lo hace el alfarero con su obra, porque solo Él puede
transformarnos; es imposible ser santos sin la ayuda del Espíritu Santo. La Palabra en Romanos nos dice:
"Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que
no tiene el Espíritu de Cristo, no le pertenece;" (Romanos 8,9)
“Desde el día de Pentecostés hasta el día de hoy y para siempre, es posible esta santidad cuya plenitud es
Cristo, por la efusión del Espíritu que se derrama en cada creyente que abre su corazón y se esfuerza para ser
dócil a su acción; su presencia nos guía, nos orienta como lo haría un maestro para dirigirnos en el camino de
la santificación que consiste en vivir de una manera llena de su presencia.
Tenemos un gran reto: ¡Ser santos!
ORACION: Espíritu Santo, te damos las gracias porque no has descuidado ningún detalle para formarnos y
tú mismo nos has moldeado, nos has hecho con tus manos. Danos la capacidad para guardar en nuestro
corazón el amor que nos tienes. Amen.
“Nosotros somos el barro, y tú el alfarero.
Todos somos obra de tu mano.”
Isaías 64:8

Dia tercero

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    DIA TERCERO EL ESPÍRITUNOS AMASA Una de las cosas que Dios ha moldeado en mi vida, a través del Espíritu Santo ha sido mi carácter fuerte, delicado y rebelde, antes de conocerlo era grosera, no tenía escrúpulos para decirle a la gente las verdades en la cara, no me dejaba orientar por nadie, y poco a poco con el amor más sutil el Espíritu Santo moldeó mi carácter, dándome mansedumbre y siendo una persona más dócil, comprensiva y llevadera, ya no me cuesta la sana convivencia. Ahora el Espíritu Santo me hace comprender que todo pasa, y que hay que amar a quienes nos ofenden o nos persiguen, y dar amor a nuestros enemigos, sin necesidad de confrontar con agresiones sino Orar por esas personas y amarlas hasta el extremo. Hermanos, desde el día que aceptamos a Jesús como nuestro Salvador y comenzamos una Vida Nueva, el Espíritu que habita en nosotros nos capacita día a día para recorrer este camino de santidad. “Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; más el que es engendrado de Dios, se guarda a sí mismo, y el maligno no le toca”. (1Jn. 5,18). Se trata de permitir a Dios que nos moldee, como lo hace el alfarero con su obra, porque solo Él puede transformarnos; es imposible ser santos sin la ayuda del Espíritu Santo. La Palabra en Romanos nos dice: "Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo, no le pertenece;" (Romanos 8,9) “Desde el día de Pentecostés hasta el día de hoy y para siempre, es posible esta santidad cuya plenitud es Cristo, por la efusión del Espíritu que se derrama en cada creyente que abre su corazón y se esfuerza para ser dócil a su acción; su presencia nos guía, nos orienta como lo haría un maestro para dirigirnos en el camino de la santificación que consiste en vivir de una manera llena de su presencia. Tenemos un gran reto: ¡Ser santos! ORACION: Espíritu Santo, te damos las gracias porque no has descuidado ningún detalle para formarnos y tú mismo nos has moldeado, nos has hecho con tus manos. Danos la capacidad para guardar en nuestro corazón el amor que nos tienes. Amen. “Nosotros somos el barro, y tú el alfarero. Todos somos obra de tu mano.” Isaías 64:8