Las redes sociales en Internet permiten a las personas interactuar y conectarse aunque no se conozcan. Surgen en 2001-2002 sitios como Friendster que permiten a usuarios crear perfiles y conectarse con amigos. Cada nuevo miembro que se une transforma y hace crecer la red. Si bien brindan oportunidades para ampliar contactos y romper el aislamiento, también existe el riesgo de compartir demasiada información personal o pasar mucho tiempo en ellas en lugar de interactuar en la vida real.