Las aplicaciones basadas en la web ofrecen varias ventajas como compatibilidad multiplataforma, actualizaciones automáticas sin descargas, acceso desde cualquier computadora, bajo consumo de recursos y almacenamiento centralizado de datos con alta disponibilidad. El desarrollo de aplicaciones móviles implica crear software compatible con sistemas como Android e iOS, mientras que el tipo de aplicación depende de los requerimientos del proyecto.