El documento argumenta que la sociedad ha ido alejándose de Dios y de los valores cristianos al permitir cada vez más comportamientos y contenidos que van en contra de la moral cristiana. Sugiere que esto ha llevado a una pérdida de valores y conciencia moral entre los jóvenes, y posiblemente esté relacionado con problemas como la violencia escolar. Finalmente, anima a reenviar el mensaje si se cree que vale la pena, o descartarlo sin que nadie se entere.